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Identidad sanjuanera

Un Matadero Municipal. Un reclamo de San Juan



    
            
 
                                                                                    Por: José Moreta
Con reiteración los Sanjuaneros han estado reclamando  un moderno matadero municipal que satisfaga sus expectativas  como ciudadanos que merecen ser correspondidos  en sus reclamos por los servidores públicos. Hasta ahora no ha prendido en la conciencia de las autoridades responder a este reclamo que se ha venido dando con la evidente desidia de las autoridades municipales. San Juan de Maguana no merece tener un matadero municipal tan insalubre y tan indigno de sus habitantes,  resultando   insostenible  mantener  la situación  de la estructura física actual y por ello  se proceda a levantar una moderna, que responda a las necesidades regionales. 

Es de conocimiento que no solo en San Juan sino a nivel nacional impera por igual un evidente   descuido  en  los Mataderos Municipales donde las carnes de las matanzas o sacrificios para el consumo, salvo raras excepciones, no cumplen  con las normas sanitarias que establecen la Ley General de Salud 42-01 y su reglamento de aplicación 329,  que exige higiene y calidad en la manipulación de los productos cárnicos en la Republica Dominicana. Es tal la situación, que si los ciudadanos observaran la forma como se manipulan las carnes en los deteriorados e insalubres mataderos, seguramente se resistirían a ingerir las carnes  que de allí provienen. Es obvio que es un tema cuya  solución compete  a las autoridades del sector público, que en el caso concreto del municipio de San Juan ha habido una total indiferencia y dejadez.  

Opiniones ciudadanas se han levantado  en el sentido de sugerir que quizás la vía más idónea para la solución de éste problema, de tanta importancia en la alimentación, la sanidad y la calidad de vida de la población, sea proponer y acoger un proyecto que con recursos privados asuma la construcción de un moderno matadero que tenga  sostenibilidad en el tiempo, al tiempo de ser económicamente rentable para los inversores.      

 Quizás en defecto de un proyecto puramente privado, pudiera darse una   alianza público/privada donde  el Estado funja como un facilitador de los medios que por naturaleza le competen.  

En todo caso es deseable que la inversión sea llevada a cabo con recursos de entes especialmente sanjuaneros. No obstante es de señalar que las personas que tienen recursos en San Juan, históricamente han manifestado cierta falta de emprendedurismo y gestión empresarial con  la característica  señalada como lo hacen otras  del país, verbigracia: Santiago. Quizás esto tiene que ver con nuestro origen como región basada más que nada en la crianza y la agricultura.
Lo cierto es que, a estas alturas de los  tiempos y la modernidad, es bueno ya de que los adinerados Sanjuaneros se decidan a invertir  de ésta manera y con ello  facilitar una  buena  calidad de vida y la modernidad de su pueblo, que como es evidente,  se sacude muy lentamente del atraso. 

Sugiero,  por tanto, desarrollar  una poderosa, coordinada y sistemática opinión publica de todos los Sanjuaneros,   que propenda a reclamar sin demora la construcción del MATADERO MUNICIPAL DE SAN JUAN.
                                                                                                                                        Jueves 17/04/2014

Estampa de don Belisario González Pérez ebanista y artesano de la madera.



Por :  Jose Augusto Moreta Perez


El Señor Obdulio   Belisario González Pérez(1891/1978), nació en la  ciudad de Azua de Compostela  y llegó a  San Juan de la Maguana en el añ1926, donde  formó  una segunda y numerosa familia en unión  con la Señora María de los Reyes González. Vivió hasta sus últimos días en la casa construida a finales  del siglo XIX, la que había pertenecido al General José María Cabral Luna(1819/1899) ubicada, en la calle Gral. Cabral esq. Francisco del Rosario Sánchez de la ciudad de San Juan de la Maguana. La histórica residencia perteneció a  don Obdulio Belisario González Pérez desde la década de los años 40 del siglo pasado, cuando la compró al Señor Francisco Salciépor la suma de $40.00 pesos oro dominicano y a quien le avanzo $20.00 pesos,  cumpliendo posteriormente con el restante pago. La propiedad del lugar a la fecha la conservan los herederos de don Belisario.
Cuenta don Pedro González(“Pipe”) , quien en la actualidad tiene 92 años de existencia (nació en 1921) cuarto hijo de la familia Azuana de   don Belisario González ,que su padre fue un fino artesano y cultor de la madera que al establecerse en San Juan y crear una segunda familia ejerció en principioel oficio de “aguatero” , desde mediados de la década de losaños ’30 inicio de los 40 del siglo pasado. El oficio de  “aguatero” lo  hacia  distribuyéndole    agua por encargo a familias que le solicitaban el liquido para el uso domesticoincluso para beber, la cual se acarreaba en un mulo cargado de  latas que las vendía a $0.01 centavos /lata.  
Es de recordar que para esos años, todavía San Juan no tenía Acueducto, el que fue  construido en la segunda mitad de la década de los   años ’40.  
Recuerda don Pedro,  quien para entonces era un muchacho que rondaba los 10 años de edad y ayudaba a su padre en las actividades del taller , que para el reparto  el agua Belisario la obtenía en  la fabrica  de arroz  propiedad de don Domingo Rodríguez Suzaña (“Dominguito”), quien fuera el padre del doctor Tirso Rodríguez Piña y de LeónidasRodríguez Piña ,  tronco de una reconocida y acaudalada familia Sanjuanera.   

 Dicha fabrica estaba ubicada, según don Pedro, en las inmediaciones del hoy “Parque José María Cabral y Luna”, conocido desde entonces entre los sanjuaneros como “parque de los burros”.
Cuando producto del avance del progreso en San Juan   la población ya disponía de agua potable para sus habitantes,que le llegaba a través de las tuberías y los grifos, asimismo don Belisario evolucionó en los  oficios  que sustentaban su modo de vida. Es cuando se convierte a partir de dichos añosen constructor de carretas para ser tiradas bueyes ycarretas para ser tiradas por mulos, ambas con ruedasconstruidas de madera , enllantadas en hierro de un árbol llamado Capá (Petitia dominguensis),… una de las maderas favoritas de los artesanos y los ebanistas que se usó mucho para ebanistería, carpintería, construcción, carretas, postes, pilotes y traviesas de ferrocarril. Es moderadamente liviana, fácil de trabajar y estable ante los cambios de humedad”.
Las carreta tirada por bueyes, se utilizaban  en el campo para sacar la producción de los predios agrícolas y luegollevarla al comercio, entre otros usos. Los productores del campo que tenían posibilidades las mandaban a fabricar yconstituía  un apero de utilidad en las fincas agrícolas y pecuarias.
La carreta tirada por mulos tenía un uso similar la carreta de bueyes. Se conoce que el   Ayuntamiento Municipal para las décadas de los años ‘30/’40  recogía la basura de la ciudad en una carreta de este tipo , en la que  también  cargaba la carne de matanzas desde el  matadero al mercado municipal .Cuenta don Pedro González  que la carreta del ayuntamiento para esos años era  conducida porun señor apodado “Curita”. A partir del 1948  el ayuntamiento adquirió para la ciudad un camión colector de basura.
Siempre el progreso marca los cambios necesarios en las actividades de los hombres. Lrecogida de la basura se  modernizo   en la población de San Juan,  pasando de utilizar de un medio de tracción animal al de un vehículo demotor. Esos también implicaron que don Belisario pasarade constructor de carretas de bueyes y mulosal siguiente oficio: Contractar de los llamados Fustes.
El fuste no es mas que elaboración artesanal de la silla de montar caballo en hecha en madera trabajo que   era encomendado a don Belisario , por los talabarteros de la ciudadquienes se encargaban hacer el trabajo final de forrarcon suela el fustedándole el acabado comercial que resultaba ser  la tradicional silla de montura animal . Para la época en San Juan eran reconocidos talabarteros don Augusto Méndez y don Elías Michelen. El fuste elaborado por Belisario  para la década de los años ’40 tenía por un precio de $1.25 pesos dominicanos.  
                                                                                             Jueves 17/o4/2014 

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